El
hotel dispone de 70 habitaciones dobles y de 10 suites
independientes.
Las primeras, recientemente restauradas,
amplias y luminosas, están decoradas al estilo
sardo y muchas de ellas disponen de un gran balcón
con vista al mar o de una terraza en el jardín.
Todas las habitaciones están
dotadas de comfort como: servicios privados, minibar,
televisión satélite, teléfono,
secador de pelo y aire acondicionado.